Melomanie es una app de citas que explora una premisa diferente: ¿qué ocurre si dejamos de elegir primero por apariencia y empezamos por aquello que nos hace sentir? Un producto donde la identidad musical se convierte en contexto, compatibilidad y, finalmente, conversación.
↑ Prototipo interactivo: explóralo tú mismo
El nombre viene de melomanía: la pasión por la música. La identidad parte de algo tan simple como su primera letra y la lleva a un lenguaje propio. La M se construye con una geometría contemporánea, directa y reconocible, pensada para vivir tanto dentro de la interfaz como fuera de ella. No representa un género, una época ni una forma concreta de escuchar música. Representa a Melomanie.
Splash screenUna fotografía. Un gesto. Un swipe. En segundos decidimos si alguien merece nuestra atención antes de conocer prácticamente nada sobre esa persona. El problema no es la falta de opciones. Es la falta de contexto.
Más opciones no necesariamente producen mejores decisiones.
Coincidir visualmente no significa tener algo desde donde empezar.
Incluso después del match, la conversación comienza prácticamente desde cero.
Miles de perfiles similares agotan el criterio antes de encontrar algo real.
La mejor versión de una foto rara vez coincide con la persona real.
Sin nada compartido, cualquier conversación se apaga en el primer mensaje.
Guardamos canciones para momentos específicos. Repetimos algunas durante años. Cambiamos de género según nuestro estado de ánimo. Compartimos artistas, conciertos y recuerdos. Melomanie parte de una hipótesis de diseño: utilizar ese comportamiento musical como una capa de contexto antes de iniciar una conexión.
Melomanie no pide más datos: lee los que ya existen. Conectar tu app de música favorita es el primer gesto del onboarding, de ahí sale todo lo demás.
Spotify
Apple Music
YouTube Music
Deezer
Amazon MusicNo tiene que ser siempre la primera información que lidera el descubrimiento.
Suficiente contexto para entender por qué podrían interesarte.
Debe proporcionar inmediatamente una forma de comenzar una conversación.
Toca las tarjetas laterales para rotar
Cada perfil en Descubre se ordena por afinidad musical, no por cercanía ni actividad reciente. El % de sintonía aparece antes que cualquier otro dato — es la primera cosa que ves de alguien.
Antes de pedir una foto, Melomanie pregunta qué estética musical te representa: neón, techno, dream pop, indie sleaze. Esa elección entra directo al cálculo de compatibilidad — es dato, no decoración.
Un solo toque para importar años de escucha real desde Spotify, Apple Music, YouTube Music, Deezer o Amazon Music. Sin cuestionarios largos: el historial ya dice quién eres.
El producto se organizó alrededor de una progresión sencilla: construir identidad, descubrir afinidad y convertir esa afinidad en conversación.
Cada wireframe respeta el mismo ancho que su pantalla final. Desplázate para acercarte a cada flujo y ver cómo se conectan entre sí.
Desplázate para explorar →
El wireframe organiza foto, nombre y compatibilidad sin jerarquía definitiva todavía.
El % de sintonía sube al mismo nivel visual que el nombre, no es un dato secundario.
La fotografía sigue presente, pero ya no es lo único que decide el swipe.
Primera iteración: ocho atributos en una lista vertical, densa y poco memorable.
Un radar octogonal permite comparar dos perfiles de un vistazo, sin leer números.
La forma del radar se vuelve identidad visual: cada persona tiene una silueta distinta.
El wireframe reserva un bloque de entrada de texto estándar: el punto de partida habitual.
Se sustituye por un selector de canciones: el primer mensaje puede no ser texto.
La canción compartida queda anclada arriba de la conversación como contexto permanente.
MUSIC DNA™
Music DNA convierte los patrones musicales del usuario en ocho atributos visuales que permiten comprender rápidamente cómo se configura su identidad musical: Ánimo, Energía, Nostalgia, Baile, Descubrir, Indie, Mainstream, Intensidad.
No pretende definir a una persona. Funciona como una interfaz para explorar patrones de escucha y generar contexto.
El match resuelve el descubrimiento, pero no necesariamente la conversación. Melomanie utiliza la música como puente: después de conectar, cualquiera de las dos personas puede enviar una canción y convertir un gusto compartido en el primer mensaje.
El resultado es un sistema de 25 pantallas, identidad visual, design system y prototipo navegable construido alrededor de una misma idea: utilizar la música como contexto antes de la conversación. Melomanie no elimina la atracción visual. Cambia el orden de la experiencia para permitir que la afinidad tenga algo que decir primero.
Cada fotografía se dirigió para transmitir cercanía real, no la sonrisa perfecta de un banco de imágenes: auriculares puestos, luz de neón, gente que realmente escucha música junta.













El reto más importante no fue diseñar una interfaz musical, sino convertir una idea abstracta (la afinidad) en decisiones concretas de producto. El proyecto me obligó a trabajar la jerarquía de información, reducir la fricción entre descubrimiento y conversación, y construir un sistema visual capaz de expresar personalidad sin competir con la usabilidad.
El siguiente paso sería validar las hipótesis principales con usuarios reales: cuánto contexto musical necesitan antes de decidir, qué atributos de Music DNA resultan comprensibles y si enviar una canción reduce realmente la fricción al iniciar una conversación.
Melomanie DNA™ · Real Conection for Real People.